viernes, 12 de abril de 2013

Próximo 21 de abril

JORNADA MUNDIAL DE ORACIÓN 
POR LAS VOCACIONES

¡CONFÍO EN TI!

Las vocaciones, signo de la esperanza fundada sobre la fe


Materiales: http://www.conferenciaepiscopal.es/index.php/jornada-vocaciones.html

   El domingo 21 de Abril a las 20:00 horas en la capilla del Seminario tendrá lugar la Vigilia de Oración Diocesana. Estará presidida por el Obispo. Un momento en el que todos, desde nuestra vocación concreta, daremos gracias a Dios y no dejaremos de pedir que siga llamando a muchos a consagrar su vida al servicio del evangelio. Además, al finalizar la celebración, se dará por inaugurada una iniciativa de adoración eucarística en La Laguna, abierta a todos los creyentes, y en la que, de forma especial, se orará por las vocaciones.

Taller de Pastoral Vocacional - 4


Terminamos el taller reflexionando y animándonos a trabajar por construir comunidades en clave vocacional. ¿Cuándo? ¡Día a día!

EL DON DE CADA DÍA

Enséñame, Señor, a vivir el don de cada día,
sin otros planes que los tuyos, los de cada día.
Que pueda maravillarme de tu amor, Padre, cada día.
Que el rostro de mi prójimo sea nuevo para mí, cada día.
Que pueda verte a Ti escondido en el cada día.
Dame un corazón, Señor,
humilde y paciente con el sufrimiento de cada día,
fuerte en la lucha de cada día,
amoroso en la oración de cada día.
Que cada día sepa confiar en Ti, Padre,
dejando el mañana en tus manos,
sin inquietud, ni prisas.
Que cada día, al amanecer, estrene tu paz,
don del Espíritu en mi vida de cada día,
recibiendo de ti, cada día, salud o enfermedad, 
éxito o fracaso, progreso o retroceso.
Que pueda verte a ti, Jesús,
haciendo conmigo mi vida de cada día.
Enséñame, Señor, a vivir el don de cada día,
con la sencillez y la humildad
de mi ser pobre y humilde caminante.
Sabiendo que Tú, haces camino conmigo, cada día.


jueves, 11 de abril de 2013

miércoles, 10 de abril de 2013

Taller de Pastoral Vocacional - 2


En el segundo día del taller en Santa Cruz, reflexionamos en torno a relatos vocacionales del Antiguo y el Nuevo Testamento.

Padre, me pongo en tus manos.
Haz de mí lo que quieras.
Sea lo que sea, te doy las gracias.
Estoy dispuesto a todo.
Lo acepto todo, con tal que tu plan
vaya adelante en toda la humanidad 
y en mí.
Ilumina mi vida con la luz de Jesús,
que no vino a ser servido, sino a servir.
Que mi vida sea como la de Él: Servir.
Que mi arcilla se deje modelar por ti
y me conviertas en vasija de agua viva.
Te confío mi vida. Te la doy. Condúceme.
Envíame aquel Espíritu 
que movía a Jesús.
Me pongo en tus manos, enteramente, sin reservas,
con una confianza absoluta. 
Porque Tú eres mi Padre.